miércoles 14 de enero de 2009

Al borde del abismo


Se dejaba llevar por la corriente que de todo se apoderaba.
Se limitaba a caminar al borde del abismo
sin preocuparse si al perder el paso
caía en la negra oscuridad que la rodeaba.

Levitaba entre la nada, cual humo gris…
Humo provocado por las llamas que quemaban sus entrañas.
Ocultaba en sus pupilas el dolor que la torturaba,
se iba diluyendo en lágrimas que humedecían
los sueños por los que ya no suspiraba…

A veces respiraba como el que respira angustiado
con ese gesto imposible de sentir que aún algo vive,
y su latir se paraba, pálpito detenido al morir que la embargaba,
cerrar los párpados a la visión invisible de lo que ya no estaba.

Pedacitos de sal, murmuraba, no os claveis más,
ya fue suficiente la daga del sueño que se me escapaba,
¿cuánto llanto he de llorar por lo que fue y no será?
¿cuántas las cruces pesadas arrastrando en mi penar?

¿Cuántos serán los cristales en que mi alma se quebrarán?
Sin poder encontrar la forma de volverlos a juntar.
¿Cuánto dolor aún deberé soportar?
Sin hallar una luz que me libere de este mal.

Innumerables espinas desgarraban su soledad.
Se perdía entre oscuros velos de un gran vacío.
No había salida de ese laberinto negro
en el que estaba encerrada desde que el amor la abandonara.

Entra tristeza que a tus pies me duermo,
pasa silencio y déjame un beso,
aléjate cordura que quiero enloquecer,
ven amargura, ven y llévame.

Rendida al dolor del olvido,
soplando un perdón más allá del infinito,
me giro a ver los ojos del destino,
quizá no todo esté perdido.

Y sintió una extraña brisa,
aire de un futuro incierto,
alzó los brazos al susurro del viento,
y mientras respiraba su casi último aliento...

Decidió convertir en fuego su lápida.
Robar la luz de la luna para pintar su mirada.
Cerrar la puerta al dolor que la asolaba,
dibujar un sonrisa en su rostro y...
esperar que el amor a su corazón retornara.


Letra a dúo: El Gato Escondido & Luna