Poemas de Amor, desamor, tristes, alegres, creativos, delirios...y Poemas de Gatos.
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos perdidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos perdidos. Mostrar todas las entradas

¿Me regalas un poema?

Ssh! Calla y no quiebres lo silente,
que en las manos llevo hilo
y aguja para coser sueños.

Que es de noche y hace frio,
pero la musa ha llegado
abrigadita de versos,
enredada entre hojarasca
e incendiada de poemas.

Calla y musita conmigo:
¡Ven duendecilla, ven!
Cántanos con tu violín,
grillo, luciérnaga dulce,
anda y desborda tus ríos.

Un ángel ha cerrado sus alas,
ha caminado despacio,
nos ha regalado un silencio,
y el silencio nos ha hablado.

El gato escondido


Un gato escondido, un librero, estambre por los suelos,
Sin sonrisas, sin ronroneos, dos estrellas… no, un lucero.

Ahí mi habitación y mi ventana, mi cortina y yo… que observo.

El gato es negro, ni se asoma, pero es negro,
El librero va sin libros, solo el mueble… y lo quiero,
El estambre rueda, pero no hay felino… no sé que espero
Quizás monerías, dengues, melindres o remilgos… cuchicheos
Confundir estrellas, astros, planetas, lunas o resplandores en el cielo.

La noche viene a verme y el gato sigue recóndito… y yo… yo lo quiero.

Se me ha dispersado el hambre, se me ha escapado el sueño,
Solamente me queda la esperanza de soñar
Y ser humano, medio hombre o un pequeño
Que espera asome el gato sobre la barda o en alféizar.

Es mi corazón que tiene dueño
Un gatito negro,
Mínino escondido,
Timorato.
Un gato conmigo… y la soledad.

Sombras


Y entre avenidas la sombra de alguien que va sin abrigo,
la opacidad invisible buscando el rincón del olvido,
total ¿A quién le importa?
sin caminos, sin destino,
ya no es ella, sólo umbría, una penumbra en la esquina.

Los pasos ya no avanzan, la piel es alfombra en la tierra,
el asfalto acuna lágrimas que alguna vez llueven de arriba,
la boca ya no musita, el silencio es compañía,
el frio tálamo de su cuerpo, sin forma definida.

Un hombre pasa a su lado, no, no la mira,
dos témpanos sin rumbo, dos almas mortecinas,
dos fantasmas en la calle de las heridas.

Cuando las musas me abandonan




¿Dónde voláis ahora? ¿Dónde la incandescencia?
Aquí sólo hay un ocaso decadente y telarañas en las paredes,
una umbría tenebrosa y un mutismo por sonido,
un silencio ennegrecido por la huída.

¿Dónde esos ojos, que ya no los veo?
¿Dónde la danza ahora que os quedasteis descalzas y
cual fantasmas os esfumais para bailar sobre otras lápidas?

¿Ya no me cantais más?
¿Dónde el tintineo?

Me abandonais cuando más os necesito,
os vestís de hipocresía en un bosque de mentiras,
me sonreís de soslayo esperando que os suplique
y mientras agitais las alas ante los iris de otros,
diosas embriagadas de ego, vanidad de estos mis sueños,
ladronas de mis esperanzas, del aire que me da la vida,
cobardes, que os ocultais en jardines ajenos para desconcertarme.

Y reís mientras saltais de rama en rama jugando a ver si puedo alcanzaros,
y yo me siento a observar mientras la noche cae sobre mí como espejo roto en pedazos.

Cuando ya no se llora...


Ya se durmieron las lágrimas, ya no resbalan,
ahora tienen pies de arena y son ciénaga,
y se marchitan, como la pena, en esa esquina,
en el ángulo oscuro de la tristeza infinita.

Allá se incendian de luto, sal en ceniza,
qué negros los ojos que las han llorado,
qué profundo el surco en el rostro quebrado,
cuánta niebla en esas pupilas, cuánto pesar,
qué compungida la solitaria melancolía.

El rincón se ve ahora tan desamparado,
la figura cabizbaja y sus manos...
tan frágiles sosteniendo el árido desierto,
ya no se llueve, no es necesario,
las gotas son cristales, los cristales pedazos,
los pedazos astillas, las astillas...heridas.

No se sangra cuando uno ya se ha desangrado,
no se gime más, ni se grita,
el silencio se aproxima por el tejado,
las paredes se agrietan,
el dolor es arista,
una espina en el borde,
aguijón de desdicha.

No se llora, no, el sollozo enmudece,
todo fue derramado,
la tristeza...palpita,
y en el lodo, una lágrima queda escrita.

Soy silencio


No soy zozobra ni fatiga en tus espacios,
no trazo agobios en tus huecos
ni me robo tus momentos,
que tus segundos son tuyos
y yo soy eco del viento,
un murmullo entre tus ojos,
un susurro,
un rumor mudo,
un sigilo,
un silencio.

Tu nombre en la arena


En algunas piedras se escriben, minúsculas, lágrimas,
entre musgo, nombres, entre agua llantos
y a veces recuerdos intactos.

En orillas solas, de nadies y nadas,
las almas calladas, sin voz, sin palabra,
trazan iniciales que la arena guarda.

Y en algunas noches, el río desborda,
asoma sus gotas y roba leyendas,
se lleva latidos, huellas y suspiros,
cubriendo de lodo, ahogando remembranzas...

¿Qué nos queda?


No mires atrás o serás estátua,
te quebrarás en pedazos,
de los trozos, cenizas,
polvo eres, serás.

No turbes tu conciencia en el pasado,
lo que fue, ha sido, no volverá,
el camino fue andado,
no te descalces hacia atrás.

El baile de Cenicientas terminó,
ahora humea una duda en el abismo,
¿qué nos queda?
¿un sollozo? ¿una queja?
¿o un destino trás ese umbral?

Quizá existió algún latido,
quizá...
pero no mires atrás,
no entumezcas tus sentidos,
mejor el pasado en destierro, proscrito.

Hemos llegado al final de un camino,
se cierra el libro, "se acabó".

¿Qué nos queda?

Una lágrima en el bolsillo,
en la boca, oculto, un suspiro,
en la mano, un recuerdo dormido,
en el alma, lo que pudo ser y no ha sido.

Musa dormida


Entre los dedos susurran ecos,
secretos de musa escondida,
juega entre uñas y huellas,
baila y al rato, se queda dormida.

Los ojos se pierden, mirada distraída,
sin bailarina pasan de largo las pupilas,
buscan en la ventana, en el aire,
en los sueños, en el alma...nadie.

Ladronzuela de palabras
de ilusiones y esperanzas,
de versos que acallas,
musa revoltosa y traidora.

Te engalanas, te me acercas, me murmullas,
me envuelves y me engañas,
te sientas en la palma de mis manos, ¡tan bella!
y al rato haces nido y sueñas...

Y escapas como alma que lleva el diablo,
como gota de lluvia única e irrepetible,
te diluyes y te escurres
y tu risa inunda todo el espacio...silenciándolo.

Te estoy mirando y tú, sigues jugando.

Creer en la magia

Si pudiera entre mis pasos dejar la huella necesaria, esa que antes de salada agua fue lago dónde a veces los nenúfares jugaban a crear esperanzas. Si, aquella en la que ví esos ojos que buscaban mi mirada, pero el viento lleva mis cabellos hacia atrás y con ellos el recuerdo de lo que fue y no sé si será.

A veces me quedo tan quieta que no percibo ni mi respirar y es entonces cuando ese latir que antes me hablaba de tí, se detiene, como si en el fondo advirtiera que nada es como antes era, y aún así, esbozo un comienzo de sonrisa y digo muy calladamente, como en un susurro que nadie puede oir, ¡late, vuelve a latir!

Se van mis pupilas por el devenir de los recuerdos, divagan hacia lejanos sucesos dónde aún ambos entrelazábamos las manos y se quedan allí esperando, como quién espera el volver de aquellas aves que se fueron antes del Invierno y que nadie sabe si algún día, quizá en tiempos más cálidos hayan de volver, pues quizá aún no se escribieron los senderos que conducen al regreso.

Entonces me miro a mí misma y en un último esfuerzo, desprendo los jirones de la capa raída de vestidos de algo muerto que me envolvía... y en un suspiro que hacia dentro es grito de esos que solo escucha quién los grita, exhalo todo lo negro que hacía de mí ese alguien incapaz de volver a elevar sus plumas, antes blancas y ahora...tan cuarteadas, tan oscuras.

Y un eco lejano me eleva hacia lo alto, más allá de todas las alturas, y la brisa que allá arriba siempre es fría, crea una burbuja que murmura...aún existe la magia.

Creo y entonces veo que lo negro puede volver a cubrirse de alas de hada, que la piel aún mantiene el tatuaje de los cuentos que nunca se acaban, creo y quiero creer que lo que una vez fue puede volver a ser, y ahora dibujo una sonrisa mucho más limpia y clara, comienzo a respirar y de nuevo un latir cobra vida y me recuerda que en este mundo de las cosas que parecen desaparecer, si cierras los ojos y aún crees en la magia, todo puede una vez y siempre, de nuevo, volver a suceder.

Letras jugando con el poeta


Cómo se esconden a veces las letras, cómo juegan a disimular,
pareciera que no quisieran que los sentimientos hablen,
hacen de la mano un titilar en dudas que impide la escritura,
se confabulan con la mente y detienen el palpitar,
convierten al corazón que late en razón y no dejan explicar.

La tinta queda suspendida en el aire como una imagen,
simulando un lienzo en espera...y no hay acuarelas,
el papel escapa al soplido de dubitativas palabras,
y el verso no es capaz de enlazar, no encuentra el hilo,
no hay aguja que cosa la poesía que el alma quiso trazar.

Los párpados se cierran en busca del suspiro,
de ese borde de sonrisa que asoma cuando se ama,
los iris se ponen de puntitas sobre sus recuerdos,
danzan alrededor del anhelo...del sueño,
aún confían en la esperanza de saber describirlo,
de plasmar a pesar de la rebeldía poética, su sentimiento,
y de nuevo las letras se confunden....

Crean sombras difuminando el sentir,
alzan la duda por encima del todo y se adueñan,
sonrientes y malvadas, juguetonas letras...
y el verso no dice lo que quería decir,
el corazón sigue latiendo pero el poeta
una vez más no sabe cómo escribir....

Te amo...(piensa),
pero sus versos no saben,
no encuentran las letras...
y entonces...la eterna duda
¿cómo describir lo mucho que te amo?

Siempre llueve bajo el sol de los olvidos

Hay lluvias que se hacen imperecederas en el tiempo,
se quedan quietas esperando el relámpago del recuerdo
y cuando asoma al alma la sombra de lo que estaba guardado,
irremediablemente se abre la puerta al mundo que creímos olvidado.


A veces la piel sonríe estirando las comisuras,
el corazón late ajeno a lo que quedó yerto,
pero baste un simple flash de luz al pasado
para que todo vuelva y ...la sonrisa se esfuma.

Es imposible olvidar...
lo que alguna vez nos hizo palpitar,
aunque se fuera...aún pasados mil siglos,
cuando algún dedo descorre las cortinas,
regresa...y vuelve a llover.

Siempre llueve bajo el sol de los olvidos.

Susurros alrededor de mi alma

Mi alma tiene un rincón
callado, oscuro y secreto,
que anochece interminable,
impermeable a los ecos
del susurro de una voz.

Murmullo aleteando,
volando a mi alrededor,
desgranando una a una
de sus alas, las plumas
que no tocan mi rincón.

Inmune al roce del viento,
torbellino de su vuelo,
quiso ser Eolo Dios,
yo en Morfeo me convierto.

Sumida en profundo sueño,
dormita la esquirla del alma
que se niega a ser tocada
por caricia de unas alas.

Mejor esa puerta cerrada,
no sea que me despierte
y de ser parte negada
pase a ser...enamorada.

Lo sé

Se me ocurre divagar entre neblinas de tu esencia,
pasearme por las puntas de tu indefinida sombra,
echar la vista atrás esperando una caricia,
pensar que lo que me aturde no es más
que una falsa intuición.

No quiero bajar aún, prefiero quedarme,
ni pretendo subir ningún escalón,
sólo disfrazo mi mente con letras inconclusas
para evitar el delirio que produce lo real.

Si atiendo a mi razón, perderé la cordura,
veré cosas que no son y...si son, mejor no ver,
es más sutil hacer venda a mis ojos
que despertar y descubrir que lo que fue...no es.

Quisiera hacer silencio en mis neuronas,
acallar las imágenes que me hacen engañarme,
mil veces mejor así...ciega,
que un instante de engañosa realidad.

No sé y si supiera lo niego,
todo lo que sé, lo negaré,
espacio en blanco en mente borrada,
nada he visto, nada intuyo,
(me miento...lo sé)
nada es.

Nadie sabrá



Retorcida sobre su propia médula, cómo réptil constrictora en anacóndicos giros,
en cabizbaja figura que derrama líquido haciendo hilo del lacrimal al reflejo,
ondas dibujando imperceptibles oleajes de llantos rezumando en salado lago,
y un palpitar inconsciente en su pálida mano que estalla en cristales olvidados.


Se le cayó el pétalo por el lado del envés
y su pupila no acierta a saber de la flor,
si dice...si, o dice...no.


Se le pasó tan fugáz la estrella
que su deseo no fue formulado,
y la moneda no fue lanzada
porque la fuente de oir anhelos...
estaba cansada.


Nenúfar que portas la lágrima
no nades más en agua salada,
porque si marchitas tus hojas,
nadie sabrá lo que ella, allí, lloraba.

Quiero ...





Yo quiero ser ausencia en la soledad de la música
y galopar sobre un viento distraido,
quiero mecerme en las olas de la esencia
y aspirar sus aromas para robarlos en fragancia.

Quiero soñar con lejanos submundos, sumergidos
en universos profundos,
y recorrer los confines de realidades confusas que
se pierden en absurdas contradicciones.

Quiero escalar las montañas del subconsciente
y echar raices en algún acto inconsciente.

Quiero robar el suspiro de un sueño
para mecerme en sus cuerdas por siempre,
cuerdas de arpa que dejan notas en mi oido
y que me elevan el alma y los sentidos.

Quiero ser flecha de arco de Cupido
para anclar mi nave en corazón distraido,
armas de amar despliego en mis alas
para llegar de mi alma a algún alma.

Quiero robarme las lágrimas eternas
que me consumen en los días grises,
quiero romper mis lamentos ahora
quiero perderme en mundos que no existen...

No dejaré que los súcubos entren
ni que me lleven de razón o de mente,
no dejaré que nadie me entregue
aquello que no quisiera entregarme.

Subiré alto, bajaré luego,
aterrizo y me caigo;
Si me caigo me levanto.

Quiero ser ave que surca los cielos,
quiero perderme entre besos de hielo,
quiero ser yo, quiero volar...
quiero ser mar...
acariciado por la mano de un Dios.

Sueños durmiendo


No se dan más pasos,
El destino sella en arco el final del cruce de caminos,
Cuatro huellas en sombra bajo el ocaso hacen uso de sus manos,
Extendiendo sus brazos perfilan el mejor de los abrazos.

La sonrisa es la expresión final al cuento que un día comenzó con un
“Había una vez un todo pudiera ser”
y ahora, bajo el arco de los sueños realizados
trenza e hila un lazo donde dejará grabado
“Todo es, será, siempre fue y por siempre ha de ser”.

Cruzan las dos sombras el arco de los anhelos
Y se funden en el mejor de los besos,
El nunca antes imaginado.

Es un cuento sin final, escrito con letras mágica,
Pluma de ángel y papel de hada.

Son sueños durmiendo en medio de un puente sobre la nada.

Esa pluma en la mano que trunca la escritura


Esa mano, esa pluma en la mano que trunca la escritura,
desmigajada la letra en pedazos, rasgada al alba,
porque la nocturnidad fue tan larga, que se robó un alma,
ahí, ahí quedó el sentimiento en el preciso momento
en que la tinta dejaba caer la gota escurriendo al papel,
ahí quedó el tiempo, reloj de arena marchando al revés.

Y la noche, ¿no la ves?, calladita detrás del sol,
escondida en su amanecer, ladrona de alma de poeta
que se robó los poemas y también la inspiración,
envidiosa de los sentires, de la palabra y la voz,
sigilosa y acechante, apresadora de letras
que ahora inquieta por el delito causante
ya no quiere anochecer, y es oscura enamorada
del dueño de la mano que ase la pluma
que en envoltura nocturna escribe versos de amor.

El Mar




"El Mar"



Asomada en las ventanas de mis ojos
ví una gaviota volar,
ví las olas chocar con las rocas
y la brisa en el cielo ondear.

El pirata que gritaba al viento:
¡Levád anclas marineros!
y en el fondo del abismo
ví a Neptuno dormitar.

Ví mecer la galera en las olas
sin temor a la tempestad,
ví tus ojos mirando a los míos,
ví mi alma vagar por el mar.
(Autor: El gato escondido)
************
"Mar Infinito"


Navegaremos en silencio,

en un mundo de comedia,

de cielos y nubes

en perpétuo reflejo;

desde la nada

y hasta el mediodía,

entre querubes

y el festejo.


Bogaremos sin farsa,

sin risas, ni gemidos,

en comparsa

y aún perdidos...


Que si el mar no alcanza

el Infinito será el destino"
(Autor: Silence)
************
"Del Mar"


Del Mar...

que en latidos infinitos,

resquebraja espejos,

vacía nubes rosas,

y quiebra las ánforas

de luz de tus ojos.


Del Mar...

que en la orilla de tu cuerpo,

guarda nombres y versos;

deja lágrimas en secreto

y arena fina en los dedos.


Del Mar...

que en aire de hojas y respuestas,

espera mensajes en los barcos;

que entreguen olas y gaviotas,

paradas como siempre en los Puertos.


Del Mar...

que es infinito,

el sueño en los espejos;

que es un puerto,

en espera de tus ojos".
(Autor: Silence)
************

Los trazos de mi poesía


Escribo mi poesía sobre un papel de alma,
doblado en cuatro esquinas
en cristal irá a surcar mares en calma,
mi corazón surte de tinta
la pluma que escribe al alba,
poesía para el que ama,
poesía para el poeta.

Trazo una línea inmensa
que atraviese las distancias,
la eterna y durmiente princesa,
la de los cuentos de hadas,
la que perdió cierto día
un zapato en un rincón
al sonar la medianoche
del Castillo de su amor,
sueña y sueña poesía
que dibuja con carbón
entre lienzos de cierto fulgor.

Que amores platónicos son
los que en sueños se revelan,
y que sueñan los poetas
con que nunca se despiertan,
pues en la vida real
no se permite soñar.

Trazo palabras en versos
que alejan la realidad,
pues los amores eternos,
los sentimientos verdaderos
al despertar de los párpados
ya no se dejan mostrar.

Los trazos de mi poesía
son siempre versos dormidos,
aquellos que me permiten
un ser de alas , mariposa,
y que me dejan volar,
fotografía para imaginar,
sentidos y alma
que nunca
dejarán de soñar.